Hay un antes y un después
en la vida de “Javi” Presidente. Luego del saludo cordial y las palabras
altisonantes del “Donald” Presidente (dejando al frío Walt Disney de lado) vemos
que el líder de LLA “carajo” tomó una suerte de nuevo envión. La historia dirá
si podrá manejar no solo la velocidad de la bajada sino si también tendrá la
habilidad para esquivar todos los escollos que muchos habrán de poner en este
alocado camino que se muestra a tres años
vista. Una elegante manera de mencionar la reelección sin nombrarla.
Y cuando menciono escollos refiero claramente a cada uno
de los más variopintos tamaños de piedras que le arrojarán a su paso. Hoy por
hoy sabemos de la peligrosidad manifiesta de un grupo dispuesto a cruzarle una
turbina, un Boeing 737 Max, una cinta de equipaje o una rampa de carga para que
la vida de este supuesto cuasi socio
americano por lo menos se complique. Parece que acordaron y todos volaremos
cómodos en estas vacaciones. Pero recuerde bien este detalle: “parece”.
Por otro lado están las
medidas económicas. En este tema es bueno mirarlas en su conjunto, analizarlas
con el propio bolsillo, el del vecino o el del compañero de trabajo, siempre
observando la famosa micro que es
más manejable que la macro. De todas
formas se nos complica a los ciudadanos consumidores de a pie interpretar esos
tecnicismos económicos que a veces dicen mucho pero para nosotros no significan
nada… o casi nada. Que “parece” que vamos bien, “parece”, pero como todo en
nuestra argentina siempre termina siendo un
gato en lugar de una liebre, como dice la gente del campo es mejor ponerse
a llorar cuando uno ve una taza de leche y una vaca al lado. Bueno, es algo parecido
pero usted ya lo entendió.
El “León” no escatimó
esfuerzos y mucho menos dudó cuando se trató de tomar algunas decisiones tajantes. Una de ellas fue la de
quitarle a la ex Presidente, ex Vice, ex Diputada y actual Jefa del Partido de
los compañeros el recurso de su jubilación de privilegio y
la pensión de otro ex Presidente que por azaroso que es el destino era
justamente su esposo. Si prestamos atención un poquito en cómo repercutió en la
señora condenada, observaremos que la
ratificación de su condena motivó unas cuantas cartas públicas en la red “X”
analizando lo que puede pasar en la argentina “sin ella en el gobierno”. Pero si uno agudiza la atención podrá
notar que perdió el control a tal punto de llamar “idiota” al actual presidente
de LLA cuando le tocaron las monedas del bolsillo. Todo un gesto para tratarlo
en terapia.
Y finalmente algo por lo
que “Javito” va a dar que hablar. Porque ahora parece que además de la motosierra este emprendedor de tareas
difíciles está por sumar maquinaria
pesada al emprendimiento de gobernar y reconstruir
la Argentina. Si bien ya sabemos de modificaciones en los nombres de algunos
edificios públicos reemplazando un apellido que a todas luces es sinónimo de
corrupción y pobreza, por el de históricos próceres que ya aparecían en los
viejos manuales Kapelusz (editorial con más de 110 años asistiendo al docente y
a la educación), la idea ahora es ir por los propios edificios y en algunos
casos, precisamente en uno, demolerlo.
Suena impresionante, suena arriesgado, suena “zarpado”, pero ya sabemos que
todo ello no impide que alguien ponga primera y un fósforo inicie la ignición
de un edificio icónico por lo molesto, antiestético y cueva de muchos
delincuentes, además claro está de haber sido también un “vacunatorio trucho”
en aquellas épocas que es mejor dejarle a la justicia para que pronto haga lo
que debe hacer: justicia.
Me estoy refiriendo al
antiguamente denominado Ministerio de Obras Públicas. Imposible no verlo; está
literalmente en el medio de la Nueve de Julio. Dicen los historiadores que fue
en ese mismo edificio donde Evita anunció su “Renunciamiento Histórico” el 31
de agosto de 1951. Recordemos que había sido propuesta por el propio Juan
Domingo a compartir la reelección como vicepresidente en la fórmula
Perón-Perón. Una decisión impostergable sabiendo el estado delicado de su salud.
Igual, ya vendrían cosas peores.
Esa fue la razón por la
que la sucesora de todos y todas, y me estoy refiriendo a Cristina Fernández,
decidiera entre tantas cosas colgar de semejante estropicio de hormigón la
gigantesca figura en hierro de la abanderada de los humildes, sus “descamisados”,
emulando sin ninguna duda con el mismo estilo y tamaño el que le dedicaron al “Che”
pero en Cuba. Toda una coincidencia. Tema también para tratar en terapia.
¿Demolerán el ex
Ministerio de OP? ¿Le quitarán solo esas imágenes en ambas caras, la sur y la
norte, dejando en pie la estructura? Todo dependerá de la decisión de un hombre
que parece que tiene peluca pero es cabello propio, y no estoy refiriéndome a
Trump sino a Milei. Tampoco es cuestión de perder la razón. Cuidado.
Pero si lo pensamos mejor
mi querido lector, no sería acaso ese edificio el vivo modelo de todo lo que
hicieron con nuestro país ciento veinte años de gobiernos que solo redujeron a
escombros el corazón de una tierra próspera en donde hoy no debería de existir
ni un solo pobre. Tal vez su caída estrepitosa en medio de escombros y polvo se
transforme en un “déjà vu” para cada uno de los argentinos que ya no queremos
volver a repetir la historia. Verla simbolizada y acotada a un pedazo de
manzana de la 9 de Julio tal vez nos devuelva la lucidez y la esperanza. Y
entonces sí, ya no vamos a necesitar más terapia.
