El gobierno "libertario" de Javier Milei, amante de las libertades personales, de la economía de mercado y del respeto al prójimo comienza un camino muy peligroso del que luego será muy difícil volver. Me permito afirmar y para que nadie olvide: Es una lástima que este gobierno, en el cual millones de argentinos habíamos depositado nuestra confianza, esté priorizando absolutamente la ECONOMÍA por sobre la INSTITUCIONALIDAD, siendo que la primera está inmersa en esta última". Cuidado porque es una trampa.
La inquietud que genera tamaña afirmación está sustentada en la sanción, en el día de la fecha, de la Resolución 1319/2025 la cual está cargada de una aviesa intencionalidad que apunta directamente a la implementación de restricciones cuasi ridículas con el objetivo claro y directo de limitar, acotar y restringir la libertad de prensa en el ámbito de la Casa Rosada.
Está demostrado por el propio Presidente que el periodismo "le molesta". Especialmente aquel que es "crítico" para con sus decisiones y expresiones, con sus procederes y actitudes. En tanto, manifiesta cierta complacencia para aquellos que provocan con sus declaraciones "armonía en sus oídos" o dicho de otra forma lo "complacen", o sea y parafraseando al propio mandatario a "los ensobrados" de su gobierno. ¿Se los nombro?... De ninguna manera, usted es lo suficientemente capaz y astuto para descubrir a cada uno y de qué medio.
A partir de la puesta en vigencia de la Resolución, quien desee estar acreditado en la Sala de Prensa de la Casa de Gobierno deberá de presentar entre tantos requerimientos obvios, otros que generan dudas. Por ejemplo: una declaración jurada en donde conste quién es el Director de su medio, quién el Jefe de Redacción y/o Secretario. Cuál es el índice SHARE (medición de audiencia radial) y el IBOPE (medición de canales audiovisuales -incluído streaming, you tube, X, blogs, etc-). Se le asignará un puntaje y luego se evaluará si corresponde o no entregar la credencial que lo habilite. Además, no podrá desplazarse por ningún lugar de Gobierno que no sea Sala de Periodistas. Solo podrá tener un reemplazante, pero queda prohibido que ambos estén trabajando juntos para un mismo medio. El horario se acota de 9 a 21 hs. Se exige vestimenta acorde (como si los periodistas estuviesen siempre con campera de cuero y zapatillas). La Oficina de Prensa de Gobierno se reserva el derecho de habilitar a cada periodista en función de la documentación que acompañe (título habilitante, CV con sus publicaciones anteriores, medios en los que publica, antecedentes, etc). Limita la cantidad de periodistas en la Sala de Prensa tan solo a 36 personas reservándose el derecho de permanencia e ingreso de acuerdo a lo que establezca la Oficina Gubernamental.
O sea: una elegante y legal modalidad de seleccionar a quién, cómo y cuándo van a "autorizar".
Esta información acaba de conocerse. Falta tiempo para una profunda reflexión. Solo sé que "los autoritarismos" de cualquier lado comienzan primero presionando, luego amenazando y finalmente silenciando con el exterminio a la prensa que critica, la prensa que incomoda, que molesta, que hace lo que debe de hacer desde que la humanidad necesita "conocer", "saber" e "INFORMARSE".
¡Que Viva la Libertad (la verdadera) de Prensa!!!