Estamos dejando 15 meses de gobierno y casi sin quererlo deberíamos de comprender que si seguimos con el envión inicial vamos e terminar estrellados contra el murallón de hormigón que faltó en Bahía Blanca para evitar el desastre.
Porqué se lo digo? Los argentinos venimos de veinte años desastrosos. Robados, estafados, saqueados, hambreados... bueno todo eso que usted ya sabe. De repente entre el gris y el blanco, en esa gama de grises aburrida y monótona, apareció algo así como un punto rojo. Algunos lo bautizaron "out sider", otros "un loco", otros "un desquiciado", pero en el mejor de los casos Javier Gerardo apareció como algo novedoso, nuevo y como la única alternativa viable contra todo lo que se oponía. Demás está recordar que serían otros veinte años de penurias y en el mejor de los casos de exilio si ganaba Sergio Tomás. (ausente)
Trate de comprender lo desesperados que estábamos que no nos importó demasiado, más allá de alguna queja, los monumentales aumentos de los servicios, impuestos, tasas, combustibles, peajes. Todo, todo porque supusimos que ese sacrificio valía la pena. Y lo valió en cierta medida ya que finalmente y por ahora pareciera que la inflación no solo bajó (no a niveles internacionales) pero bueno, para hoy es algo así como una panacea.
¿Está el Presidente en condiciones de manejar la "economía"? Los hechos demostrarían hasta aquí que sí. ¿Está el Presidente en condiciones de manejar todo lo demás, o sea una política integral para nuestro país? Los hechos demostrarían hasta aquí que no. Porque Javier Gerardo nunca habla de EDUCACIÓN, nunca habla de SALUD, nunca habla de INVERSIÓN EN OBRAS, nunca habla de JUSTICIA... Nunca. Y así estamos gobernando un país "cojo" y entiéndalo como quiera. Y para muestras vamos a lo de ayer en el Congreso. Solo me voy a referir a lo que pasó afuera porque lo de adentro solo nos pone en la cara que todos pero absolutamente todos siguen siendo CASTA. Incluso los LEONES y las LEONAS TILINGAS que dan verguenza ocupando una banca.
Hace una semana que se sabía (porque tuvieron la gentileza de avisar) que a los jubilados movilizados (unos cincuenta) los iban a acompañar un número indeterminado de "barras" de distintos clubes de fútbol en su protesta de los días miércoles en el Congreso (lado de afuera). Habiendo demostrado que los chicos movilizados no eran precisamente los de pecho de los barrios, quedó demostrado que el Protocolo de "la Piba" Bullrich no sirve para nada. Bueno, tal vez sirva para mandar a los chicos a tomar la leche a sus casas, pero dudo mucho que estos energúmenos de la violencia hicieran caso. Y pasó lo que todos sabíamos que iba a pasar, Ministra de Seguridad incluída.
Si analizamos las personalidades de la susodicha y la contraponemos con la de su Jefe (Javier Gerardo) no hay que pensar mucho el porqué del título de esta nota. Falló todo y ¿sabe porqué?, porque si se hubiesen manejado tan bien a las fuerzas de seguridad no se las habría expuesto tanto. Luego, ¿no tuvieron tiempo de hacer inteligencia para evitar que los movilizados lleguen al Congreso desde sus lugares de concentración? ¿Se violaba el derecho a protestar?, para nada. Que cada uno proteste en su municipio y se haga cargo su respectivo intendente. Pero no, no evitaron lo que sabían que iba a pasar. Se frotaron las manos. Fue una pulseada entre una Ministra que dejó a la vista que cuando la cosa viene pesada no hay protocolo que aguante. Una Ministra que dejó a la vista que la única capacidad de nuestras Fuerzas de Seguridad es "el choque". Con una verdadera "inteligencia" (y me refiero a las dos) los hechos habrían sido mínimos y los costos también.
Si quienes venían traían tantas soluciones y por eso una gran mayoría los eligió, cómo es posible que salvo en lo económico todo tenga la misma receta. Y para peor nos tenemos que aguantar a un Javier Gerardo un poco "desquiciado" con quienes lo critican, lo cual no habla muy bien de su sentido de Libertad. O sea, usted tiene la Libertad de decir lo que quiera, siempre y cuando al Presidente le guste y lo comparta. Además ya va dando la sensación de manejarse como el compadrito del barrio cuando sus pergaminos políticos no llegan a pasar de la tribuna panelista de la tele.
Si vemos todo desde un punto de vista sociológico todo lo que le conté "cierra". Y tengo pruebas. Explíqueme porqué el PRO de Mauricio Macri comenzó a recuperar terreno. Tranquilo porque tiene tiempo, pero van quedando expuestos todos los que creyendo en la melena del león están comenzando a darse cuenta que las traiciones en la Selva se pagan. Y mucho más peligrosa se va a poner esta Jungla Política cuando el que se cree Rey absoluto vea crecer a su sombra "el minino silencioso de la abuela".
Viejo meado, periodista de cuarta que no es capaz de informarse correctamente antes de dar una opinión "objetiva". Retirate si no servís para hacer tu trabajo ni para tener la capacidad de tener una conversación normal debido a tu sesgo ideológico.
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